Cristina Albán S.
“Tres eventos importantes en este transcurrir de 20 años, que de alguna manera logré sortear y seguir con este sueño.
El primero fue mi viaje a encontrarme con esta pasión.
Yo como Corredora de Bolsa acostumbrada a los tacones y las pintas ejecutivas, los horarios establecidos, horas de oficina y teléfono, viajé a la incertidumbre de una nueva profesión que era desconocida en Colombia y así convertirme en Profesora de Pilates.
Además de ser un cambio radical el viaje fue una odisea de 3 días en los que estuve muy tentada a darme por vencida. Pero logré sacarlo adelante y hoy en día agradezco cada día haber vencido miedos e inseguridades.
También recuerdo mi viaje a conocer al maestro Ron Fletcher. Llegué después de haberme perdido en el lugar del curso, desubicada y muy incómoda entre un grupo de bailarines y profesionales que me hacían sentir miserable porque mis condiciones eran muy inferiores. Cuando el saludo del gran maestro fué “si de mí dependiera usted no sería profesora”, simplemente se me vino el mundo encima. Otro momento que tuve que sobrepasar y seguir para luchar por mi sueño.
Y en la última el saboteo corre por mi cuenta, pues estamos “ recibiendo la antorcha” de parte del maestro Ron Fletcher años más tarde cuando ya calificaba para ser una profesora según sus estándares. Debíamos hacerle una presentación individual. Yo con una mezcla de miedo y desdén, hice el “oso” más peludo de mi vida. Otro de esos momentos para salir volando y dejar todo atrás.
Suerte que soy una terca Tauro y no tiro la toalla para nada. Mi trabajo es mi sueño y mi pasión y lo vivo en cuerpo, mente y alma.”