Juan Sebastián
“El movimiento me encontró en un momento de la vida en el que soñaba algo muy distinto. La danza llegó como una oportunidad de sanación, una oportunidad para abrir un camino nuevo por el cual nunca pensé caminar. La antropología movió mis ideas, la danza movió mis pies. Ahora trabajo en lograr que ambos campos de conocimiento y práctica bailen un vals sincronizado que me llene de crecimiento personal y de medios para compartir mis experiencias corporales con los demás. El movimiento es la oportunidad de escape en tiempos caóticos, es un lugar de descanso, de autoconocimiento y reconciliación conmigo mismo y con los demás.
Moverse es resistir ante las cotidianidades contemporáneas que nos obligan a quedarnos quietos. Moverse es encontrar el sentido de nuestras vidas. Moverse es amar el propio cuerpo, el propio ser, a uno mismo. Por eso creo que mi sentido de vida es compartir con las personas cómo podemos movernos de maneras creativas y sensibles, cómo lograr emocionarse por las simples cosas, como encontrar nuestros sentidos y poderes que van más allá de lo que creemos ser.
En Cristina Albán Studio pude encontrar los métodos y técnicas que me sirvieron para conectar mi mente, mi cuerpo y mis emociones, y por ende, facilitar estas experiencias a otras personas que buscan balance entre todas las dimensiones del cuerpo. El equipo me brindó el conocimiento necesario para brindar bienestar a mi propio cuerpo y el de los demás, siempre desde un lugar de empatía y sensibilidad. A través de mi trabajo con el estudio pude establecer fuertes relaciones profesionales y personales que se basaban en la experimentación del movimiento corporal como el lugar principal de auto-conocimiento y construcción de hábitos sensibles para la vida.”











